jueves, 6 de junio de 2013

Take off!!

¡Despegamos! Eso dicen, más bien quieren, todos. Ya salimos a la flote, quieren pensar algunos. ¿Hasta qué punto es cierto? Porque a veces con la actividad inmobiliaria tengo una sensación parecida a esas veces que, en el mar, buceas confiado tan al fondo que al subir parece nunca vas a llegar a la superificie... El tan ansiado aire no llega, y has consumido hasta la última burbuja de oxigeno que te queaba.

Y hablando de burbujasm subidas y bajadas, hace unos días me encontré con un excelente gráfico del prof. J-P Rodrigue (Hostfra University) que ilustraba las fases por las que se pasa en una burbuja económica (recomiendo la lectura del artículo). A modo de experimento, le superpuse la estadística de los últimos veinte años de Visados de obra nueva... Et voilá!

El parecido es cuando menos sospechoso. Nadie duda que en España ha habido una burbuja inmobiliaria, y que esa burbuja ha pinchado, pero mirando al extermo de la gráfica -el momento actual- uno siente cierto escalofrío. Ese deseado Return to the mean parece que en lugar de acercarse se aleja. Pero no entremos en pánico, es el resultado de una vieja ley física: cuanto más alto subes, más tardas en caer. Y más duro es el golpe al hacerlo. Por cuestión energética básica, remontar requiere más trabajo, y nos pilla bajos de potencia (recuédese que la potencia es el trabajo partido por el tiempo).

No es que hoy esté pesimista, más bien todo lo contrario. Solo pretendo llamar la atención del reto que supone la vuelta a la "normalidad". Y ojo, que esa normalidad no existe, ya que la gráfica es periódica, y como olvidamos fácilmente los errores es muy probable que el despegue sea, cuando se produzca, brusco y repentino. Espermos no volvernos locos y que sepamos utilizar todo el conocimiento y experiencias acumulados para que el crecimiento normal no sea anormal.

(Gracias a mis amigos del grupo C)


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